crecer

Del lat. crescĕre.
Conjug. actual c. agradecer.
1. intr. Dicho de un ser orgánico: Ir en aumento. Apl. a pers., se refiere principalmente a la estatura.
2. intr. Dicho de una cosa: Recibir aumento por añadírsele nueva materia. Crecer el río, el montón.
3. intr. Adquirir aumento. Crecer el tumulto.
4. intr. En las labores de punto, ir añadiendo puntos regularmente a los que están prendidos en la aguja, para que resulte aumentado su número en la vuelta siguiente. U. m. c. tr.
5. intr. Dicho de la Luna: Aumentar la parte ilumiada del astro visible desde la Tierra.
6. intr. Dicho del valor de una moneda: aumentar.
7. tr. desus. aventajar.
8. prnl. Dicho de una persona: Tomar mayor autoridad, importancia o atrevimiento.
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Cuando era pequeña y mi padre decía que la ignorancia conllevaba la felicidad, nunca pude compartir su opinión. Quizá porque la felicidad del ignorante es triste: ¿no saber para no sufrir? Y entonces "creces". Sí, aumentas en estatura, en conocimiento, en responsabilidades...

Creo que fui consciente que era "mayor" el día que me encontré contemplando la belleza de unas molduras. Ahora cada vez que me deleito con un elemento arquitectónico soy consciente de "cuánto he crecido".

Da un poco de pereza "crecer", también genera emoción, mucha a decir verdad. Pero lo malo es que es un proceso sin "marcha atrás" ni "pírdula". Lo he intentado, creédme: he cruzado el dedo índice y corazón, he cerrado los ojos apretándolos fuerte y nada, el tiempo no se detiene. Y a veces, para qué engañarnos, apetece ser niña de nuevo. Volver a ver el mundo como lo hacía antes, pero sobre todo, volver a verme a mí misma. Porque cuando eres pequeña y todavía no te han forzado a ajustarte al molde de "lo correcto", te miras en el espejo y sabes que eres especial y que no hay límites. Es una certeza.

Ahora ya no es así: has interiorizado cada "debería", cada "no puedes", cada "tienes que" y cuando te atreves a salirte de los cánones sientes cómo te miran y te juzgan: porque no llevas la talla, porque eres demasiado escandalosa, porque no sufres como deberías, porque te efrentas a los "noes" y porque buscas los "porqués".

Salir del molde cuesta. Duele. Porque una se acostumbra a la sombra y la luz ciega al principio y porque "no destacar" está muy interiorizado en muchos.

Por eso te reto: te reto a crecer hasta romper el molde.